Los medicamentos homeopáticos, en su generalidad, son producidos a partir de elementos naturales. Los cuales son molidos cuidadosamente, para mantener de manera íntegra, el principio activo, de aquel producto natural. Luego, se le añade a esta molienda alcohol y agua para su preservación. Asimismo, por medio del alcohol y el agua, se logra que el elemento natural ya molido, se vuelva más blando para su comercialización. Ya que luego este líquido, será filtrado, para ser almacenado en pastillas o en notarios, si se necesita suministrar de manera líquida.
A medida que la mezcla se va filtrando, se va logrando una mayor potencia del medicamento. Hay que recordar, como se mencionó anteriormente, que la homeopatía, buscaba eliminar lo negativo de los medicamentos convencionales, para provocar un potenciamiento del fármaco. Esto se logra por ir filtrando de manera constante la solución original, con alcohol o agua. Por ende, se le añade dosis de alcohol o agua y se filtra.
Por medio de éste proceso, se va logrando diversas potencias en cuanto al efecto mismo del medicamento como tal. Es por lo mismo, que en la homeopatía, existen rangos, los cuales hay que respetar según la gravedad de la enfermedad y qué es lo que se desea lograra en cuanto a una cura exitosa.

0 comentarios:
Publicar un comentario